jueves, septiembre 14, 2006

Un autobus chino y el principio del fin

Mientras ayer os contaba mis impresiones sobre Washington, olvide senalar algo muy importante, y es el modo en el que llegue a la ciudad... Habiamos decidido ir en un economico autobus y, preguntando en el albergue, nos dijeron que habia una compania muy barata que hacia la ruta. No se trataba de una ruta normal de estacion a estacion, sino que el autobus salia desde una pequena calle de Nueva York y llegaba a otra desconocida calle de la capital. Debimos sospechar cuando nos dimos cuenta de que la calle en cuestion estaba en medio de Chinatown.......

Y no el Chinatown de la Canal Street, con sus rolex falsos y sus puestos de especias, nooooo, hablamos del verdadero Chinatown. De un lugar situado bajo el Manhattan Bridge donde solo hay chinos por la calle, donde solo se habla mandarin y donde los carteles de las tiendas y las vallas de publicidad estan exclusivamente en ese idioma. Bajabamos Julen y yo por esa cuesta que une el mundo civilizado con ChinoCudeiro Ville cuando llegamos a la "estacion". Quiero decir que llegamos a una acera como otra cualquiera en la que, suponemos que por nuestro olor y apariencia fisica, seis jovenes mujeres chinas se nos abalanzaron encima al grito de where do you go go? where do you go? Sus gritos y su acento hicieron que la situacion nos superara claramente. Nos tiraban de las mangas y no parecian conformarse con un encogimiento de hombros como respuesta, asi que tuvimos que cruza la calle a la carrera y refugiarnos en una pasteleria china. Entre enormes tartas de boda con 8 parejas de munequitos cada una reunimos el valor para salir y enfrentarnos a las furibundas vendedoras de tickets.

Nuestra vendedora, una chinita que usaba el mismo tono chillon tanto para pregonar los billetes como para dirigirse a los viajeros, saco de algun lugar dos roidos taburetes de plastico y nos indico que nos sentaramos a esperar el autobus. Vencimos la verguenza y nos sentamos en mitad de esa pequena Shangay en la que todos los transeuntes (chinos, obviamente) nos miraban como nosotros mirariamos a un marciano en pleno Lavapies. Cansados de esperar, dimos incluso una vuelta por una galeria comercial enteramente china, de la que huimos temiendo pasar a formar parte de la mercancia expuesta en los escaparates.

La llegada del autobus no decepciono nuestras espectativas. Profundo olor a orina mezclada con garbanzos cocidos, con un pequeno toque de naftalina y mas o menos 6 centimetros entre asiento y asiento. El chofer y las vendedoras gritandose en su idioma y unos 8 occidentales mas temiendo por sus vidas tanto como nosotros, y preguntandose porque no fueron a la estacion de Port Authority y tomaron un autobus Greyhound comun y corriente por diez dolares mas. Yo no me queria santiguar por miedo a que mis captores tomaran represalias, pero lo cierto es que ya me veia cosiendo zapatillas de deporte y moldeando perros de porcelana el resto de mi vida en una nave clandestina de Nueva Jersey. En lugar de eso, resulto que los horrores del viaje se limtiaron al infecto olor del autobus y no hubo trabajos forzados ni nada por el estilo. Desembarcamos, como no podia ser menos, en la Chinatown de Washington DC.

La vuelta ha sido mas de lo mismo, pero como veteranos y aguerridos aventureros que somos, nos hemos comportado ejemplarmente transmitiendo tranquilidad a los aterrados viajeros. Nueva York nos ha recibido bastante silenciosa, y tras un corto paseo por el Soho nos hemos venido a nuestra casa New Yorker a dormir en nuestra ultima noche USAmericana... El viernes a primera hora de la manana (espanola) aterrizare en Madrid y la aventura se habra acabado, pero queda todavia un dia para escribir un post de despedida y comprar algunos regalillos. Parece mentira que se me haya pasado tan rapido. Un abrazo a todos

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Soy el único que te hace caso, resignate, solo desearos buen regreso, y cuando estes por aquí ya te dire quien soy.

abrazo

xxx

19:32  
Anonymous Anónimo said...

Hola nuevamente chaval, solo desearos un buen viaje.... el que dijo lo de lo bueno si breve dos veces bueno, dijo una tonteria....

abrazo, aquí ya te diré quien soy

19:35  
Anonymous Anónimo said...

Aunque un poco tarde, quería dejar tb mi huella en tu blog. Gracias pro hacernos partícipes de tu aventura americana.
Un besote. Ro (from mejo)

22:56  
Blogger Solían llamarle f(z) said...

¿Ni nota?

Puta mierda.

Te llamaré en algún momento de la mañana, serdo.

00:06  

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